• Juan-Fernando Duque-Osorio

Soy un Monje Ateo y Bipolar

Actualizado: ene 21

Palabras Clave: Aislamiento Social, No me Gusta Salir de mi Casa, Los Extremos se Juntan, Panteísmo, Problema del Mal de Epicuro, Opus Dei, Experiencia Religiosa, Leer Aumenta la Racionalidad, COVID-19, Infodemia.



Mis pocos lectores me van perdonar lo presumido, pero yo ya venía acostumbrado al encierro desde antes de la presente pandemia de COVID-19 pues ya llevo por lo menos dos años sintiendo cada vez más pereza de salir de mi casa. Solo salía a mis citas médicas mensuales y rematábamos, después de las mismas, cenando con mis roommates (mi madre y padrastro). Entonces prácticamente era una salida al mes más una que otra visita a otros familiares.


¿Pero por qué le fui cogiendo gusto a estar cada vez más tiempo encerrado en nuestro apartamento después de haber sido un adolescente rumbero de Juanchito (Cali-Colombia) a Nueva York? Primero por la edad (ahora tengo 45 años) pero además de eso le cogí gusto a mis rutinas que giran alrededor de mi higiene del sueño. Además, me encanta estar encerrado leyendo, escribiendo y oyendo música en mi tableta, acostado en mi cama. Y salir frecuentemente da al traste con todo lo anterior.


Como los extremos se juntan, y como yo soy ateo o más exactamente un agnóstico fuerte panteísta, resulté llevando una vida monástica. Miremos estos términos con un poco de detenimiento. En pocas palabras, Richard Dawkins [1, 2], nos explica que la principal diferencia entre un creyente y no-creyente es que este último no cree en entidades sobrenaturales. Ahora, hay personas que equiparan a dios con la naturaleza sin, repito, creer en nada sobrenatural. Esto se llama panteísmo (pan = todo y teo = dios). Repito, en el caso del panteísmo, no se trata de un dios sobrenatural ni todo poderoso ni nada de esas cosas pues eso iría en contra del siguiente simple razonamiento de Epicuro (341 a 270 AC) llamado la paradoja del mal [3-6]:



El tal es que para Dawkins [1, 2] un panteísta es un “ateo acicalado”. Y dado que, como veremos más adelante, el cerebro tiene estructuras espirituales, por más que uno se esfuerce, no puede ser 100% ateo. A lo máximo que se puede llegar a ser es agnóstico fuerte, es decir a dudar muy fuertemente de la existencia de entidades sobrenaturales. De ahí que me defina como un agnóstico fuerte panteísta cuántico. La parte cuántica tiene que ver con la posible existencia de dimensiones adicionales [7] pero ya la explicación de todo esto da para un post aparte.


Pero en pocas palabras y para decirlo a la carrera, soy ateo. Para redondear la idea de más arriba y como los extremos se juntan, resulté llevando una existencia monástica-académica y para agregarle más a este tipo de vida, afortunadamente y como lo expliqué en otro post [8, 9], nunca tuve hijos.


Desde pequeño, cuando aún era católico, siempre envidié la vida tranquila dedicada al estudio que llevan los religiosos. Cuando estaba terminando mi secundaria en los 1990s, me encantaba ir a la sede del opus dei (orden católica de ultraderecha) en Cali-Colombia a estudiar. Si bien la universidad pública no logró izquierdizarme políticamente pues me mantuve y mantengo de centro derecha, sí logró cambiarme religiosamente pues cuando vi evolución biológica me di cuenta que la ciencia y la religión no son compatibles, por más que algunos la quieran compatibilizar con pseudociencias como el diseño inteligente (creacionismo disfrazado) [10]; y yo escogí la ciencia. Entonces después de decidirme por la ciencia y en un acto de higiene intelectual decidí volverme ateo y dejé de ir al opus dei.


Sin embargo, esta ausencia tuvo una pausa en 2004 cuando en un viaje a Nueva York en verano me puse hipomaníaco y volví a ser creyente en esas vacaciones. Tanto sol y calor de los veranos nos sube el ánimo a nosotros los bipolares dado que nuestra condición evolucionó como sobre-adaptación al duro régimen estacional del Pleistoceno dentro de lo cual lo más adaptativo era estar deprimido en invierno para ahorrar energía y en las semanas de sol estar hipomaníaco para aprovechar los cortos veranos de esa época, como lo expliqué en otro post [11-13]. Dentro de esa hipomanía mía del 2004 en NY me dio algo que yo interpreté como una experiencia religiosa pero que no era más que una manifestación de mi alza de ánimo. El tal fue que regrese de NY en 2004 a volver a visitar el opus dei en Cali. Pero después de un tiempito, ya en mi medio ambiente habitual, se me empezó a bajar el ánimo y me empecé a hacer preguntas como:

¿No que dios me iba a quitar mi bipolaridad?


Además de eso resulté leyendo el Código Da Vinci [14, 15] donde su autor, Dan Brown, y entre otras cosas muy interesantes, raja sabroso del opus dei. El tal fue que en menos de dos meses se me pasó mi breve retorno al catolicismo y regresé a mi ateísmo normal. Todo esto provocó tal impacto en mí que resulte publicando un artículo en una revista científica divulgativa llamado “Evolución y Neurobiología de las Experiencias Mísitico-Religiosas” [16], donde básicamente se expone que el comportamiento religioso humano evolucionó por sección natural [17] cuando durante nuestra evolución nuestros ancestros lejanos se dieron cuenta que hicieran lo que hicieran iban a morir. Ante esta realidad, surgió el riesgo de una parálisis existencial y evolucionó el dispositivo neural-espiritual [18, 19]. Y aunque en la experiencia religiosa participa todo el cerebro, dicho dispositivo se encuentra en el lóbulo temporal derecho, mismo que es más proclive a los ataques epilépticos. Es por eso que algunos individuos epilépticos, antes de una convulsión, y dependiendo de su religión, pueden ver santos, ángeles y hasta a su dios [20]. A los bipolares no nos dan convulsiones, pero sí hiper-excitación neuronal anormal durante las hipomanías y es por eso que durante esa fuerte hipomanía mía del verano del 2004 en NY tuve una pequeñita experiencia religiosa que me retornó a ser creyente por unas semanas. El tal es que desde el 2004 no me han vuelto a dar brotes de fe religiosa.


Volviendo a mi vida de relativa soledad, yo me acuerdo de una profesora de la maestría que nos decía, además de que no tuviéramos hijos, que los amigos fallan, pero los libros siempre están ahí para acompañarlo a uno. Se podría uno preguntar quién es más feliz, si la persona que requiere irse a un bar o discoteca los viernes por la noche o la que se conforma quedándose en su casa leyendo o viendo una buena película. A primera vista aquel que está en la discoteca la está pasando de lo lindo bailando y rumbeando. Y entonces el que se queda en su casa gozando solo es un aburrido. Yo he estado en ambos papeles y créanme que es más divertido quedarse guardado disfrutando de una buena pieza de información, máxime ahora que estamos en pandemia de COVID-19.


Incluso, cuando era adolescente en una misma noche pasé de un papel al otro. En esa ocasión, inicialmente me fui para una fiesta a donde una súper-pocahontas que previamente yo había rechazado por otra niña. En esa noche estaba yo sin pareja e iba a ver si dicha pocahontas me recibía otra vez. En medio de la fiesta traté de acercármele varias veces, pero ya estaba escoltada por otro hombre. Muerto de los celos me devolví a mi casa y lo único que me calmó fue ponerme a estudiar. Anatomía Comparada recuerdo muy bien que me puse a estudiar del libro de Romer & Parsons [21, 22]. Al final me pude quedar dormido gracias a esta sesión de estudio. Y es que leer fortalece la función de las partes del cerebro que realizan las funciones mentales superiores [23-28]. En pocas palabras el estudiar le da uno más control racional sobre lo emocional. Probablemente por eso individuos y sociedades enteras que son más estudiadas planifican mejor su vida y se reproducen poco o no lo hacen. En todo caso si yo no hubiera estudiado el poquito más que estudié comparado con el promedio de personas colombianas, probablemente ya habría perdido el control de mí mismo en algún momento, y en alguna hipomanía ya habría hecho alguna locura y estaría en un asilo psiquiátrico y/o en una cárcel. Porque definitivamente problemas de comportamiento sí tuve cuando era joven.


Y es que pensándolo bien yo me vine a terminar de domesticar en los últimos 10 años. Como ya lo expresé en otro post, cuando era joven necesitaba farandulear todos los días [29, 30]. Pero de un año largo para acá ya no me llama la atención el mundanal ruido.


Hablando de mundanal ruido, y en especial en medio de esta pandemia del COVID-19, es muy importante seleccionar las fuentes de información que se consume uno. Porque no se trata de solo estar lo más confinado posible por razones sanitarias para entonces dedicarse a consumir información nociva. Mantenete bien informado, pero mirá bien las fuentes de donde sacás tu información. No se te vaya la mano viendo noticieros amarillistas. Y mucho menos creer en teorías conspiratorias alrededor de esta pandemia. Científicos de primera línea han desmentido cualquier teoría conspiratoria alrededor del origen del actual virus causante del COVID-19 [31, 32]. El actual coronavirus, que tiene en jaque a la humanidad, definitivamente NO fue un arma biológica creada por ninguna potencia contra otra. Toda epidemia ha sido acompañada por campañas de desinformación. Eso ha pasado a lo largo de toda la historia humana. La desventaja en siglos pasados era que se sabía muy poco de salud. Y aunque ahora sabemos más, pululan rápidamente las noticias falsas por internet. De hecho, la OMS (Organización Mundial de la Salud) habla de una epidemia de información falsa: una infodemia [33, 34]. Informémonos, pero fijémonos muy bien en que sea a partir de fuentes fidedignas para no resultar ser presas de ideas conspiratorias ni de fanatismo religioso. La ciencia es nuestra mejor arma para derrotar estas ideas sin fundamento real y, en esta coyuntura, el virus que provoca la enfermedad que llamamos COVID-19.

Muchas gracias por leer este artículo.


Referencias:

1. Dawkins R. The God Delusion. New York, EUA. Houghton Mifflin Harcourt; 2008.


2. Dawkins R, Pérez-Galdós N. El espejismo de Dios. Grupo Planeta; 2010.


3. Epicurus On God. 2012. Available in: http://www.atheismandthecity.com/2012/11/epicurus-on-god.html . Accessed on 10-Abr-2020.


4. Epicurus - Is God willing to prevent evil ... ? ; 2017. Available in: https://bit.ly/2JS2M7Q . Accessed on 10-Abr-2020.


5. The Epicurean Paradox. Epicurus Today; 2018. Available in: https://epicurus.today/the-epicurean-paradox/ . Accessed on 10-Abr-2020.


6. González J. La paradoja de Epicuro: Dios versus El Mal. Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo (Bogotá Atea) y la Asociación de Ateos de Bogotá; 2017. Available in: https://bogota.ateos.co/2017/03/conferencia-la-paradoja-de-epicuro-dios-versus-el-mal/ . Accessed on 10-Abr-2020.


7. Kaku M. Parallel Worlds: A Journey Through Creation, Higher Dimensions, and the Future of the Cosmos. Knopf Doubleday Publishing Group; 2006.


8. Duque-Osorio JF. Mis padres planearon mi vida y quedé impoluto en cuanto a enredos matrimoniales y reproductivos. El Blog de JFDO; 2020. Available in: http://bit.ly/33kCa8l . Accessed on 27-Mar-2020.


9. Duque-Osorio JF. My Parents Planned my Life and now I am Unpolluted Regarding Marital and Reproductive Messes. JFDO's Blog; 2020. Available in: https://bit.ly/2UqgPb3 . Accessed on 27-Mar-2020.


10. Decker MD. Why Intelligent Design Isn't Intelligent: Review of: Unintelligent Design, by Mark Perakh; 2003; 459 pp.; Prometheus Books (New York); ISBN: 1-5910-2084-0. Cell Biol Educ. 2005; 4(2): 121-122. Available in: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1103713/ .


11. Duque-Osorio JF. Evolución Darwiniana de las Condiciones del Gradiente Afectivo Bipolar. El Blog de JFDO; 2020. Available in: http://bit.ly/2O0IRGh . Accessed on 11-Feb-2020.


12. Duque-Osorio JF. Darwinian Evolution of the Bipolar Affective Gradient Conditions. JFDO's Blog; 2020. Available in: http://bit.ly/2vmiTGR . Accessed on 11-Feb-2020.


13. Sherman JA. Evolutionary origin of bipolar disorder-revised: EOBD-R. Medical Hypotheses. 2012; 78(1): 113-122.


14. Brown D. The Da Vinci Code: Featuring Robert Langdon. Knopf Doubleday Publishing Group; 2003.


15. Brown D, Estrella J. El Código Da Vinci. Umbriel; 2003.


16. Duque-Osorio JF. Evolución y Neurobiología de las Experiencias Mísitico-Religiosas. Innovación y Ciencia (Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia). 2011; 18(1): 53-63. Available in: http://bit.ly/1rkZY0k . Accessed on 13-Ago-2019.


17. Wilson EO. On Human Nature: With a New Preface. Harvard University Press; 2004.


18. Alper M. God Part of the Brain. Naperville, Illinois, EUA. Sourcebooks Inc; 2008.


19. Alper M, Ochoa S. Dios está en el cerebro. Bogotá-Colombia. Editorial Norma; 2008.


20. Joseph R. Neuropsychiatry, Neuropsychology, and Clinical Neuroscience: Emotion, Evolution, Cognition, Language, Memory, Brain Damage, and Abnormal Behavior. Lippincott Williams & Wilkins; 1996.


21. Romer AS, Parsons TS. Anatomía comparada. Interamericana; 1983.


22. Romer AS, Parsons TS. The Vertebrate Body: Shorter Version. Saunders; 1978.


23. Uchida S, Kawashima RJA. Reading and solving arithmetic problems improves cognitive functions of normal aged people: a randomized controlled study. 2008; 30(1): 21.


24. Kawashima R, Okita K, Yamazaki R, Tajima N, Yoshida H, Taira M, et al. Reading aloud and arithmetic calculation improve frontal function of people with dementia. 2005; 60(3): 380-384.


25. Berns GS, Blaine K, Prietula MJ, Pye BE. Short- and Long-Term Effects of a Novel on Connectivity in the Brain. Brain Connectivity. 2013; 3(6): 590-600. Available in: https://doi.org/10.1089/brain.2013.0166 . Accessed on 2020/04/11.


26. First Evidence of Brain Rewiring in Children: Reading Remediation Positively Alters Brain Tissue. Science Daily - Carnegie Mellon University; 2009. Available in: https://www.sciencedaily.com/releases/2009/12/091209121200.htm . Accessed on 11-Abr-2020.


27. Keller TA, Just MA. Altering Cortical Connectivity: Remediation-Induced Changes in the White Matter of Poor Readers. Neuron. 2009; 64(5): 624-631. Available in: https://doi.org/10.1016/j.neuron.2009.10.018 . Accessed on 2020/04/11.


28. Sánchez-Mateos A. Cómo Funciona el Cerebro de un Buen Lector. La Vanguardia; 2017. Available in: https://bit.ly/3c5Mx2Y . Accessed on 11-Abr-2020.


29. Duque-Osorio JF. New Decade, New Blog, New Life as an Asymptomatic Bipolar. JFDO's Blog; 2020. Available in: http://bit.ly/36cSGHy . Accessed on 11-Feb-2020.


30. Duque-Osorio JF. Nueva Década, Nuevo Blog, Nueva Vida como Bipolar Asintomático. El Blog de JFDO; 2020. Available in: http://bit.ly/2tv0zec . Accessed on 11-Feb-2020.


31. Calisher C, Carroll D, Colwell R, Corley RB, Daszak P, Drosten C, et al. Statement in support of the scientists, public health professionals, and medical professionals of China combatting COVID-19. The Lancet. 2020; 395(10226): e42-e43. Available in: https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30418-9 . Accessed on 2020/04/11.


32. Cohen J. Scientists ‘Strongly Condemn’ Rumors and Conspiracy Theories About Origin of Coronavirus Outbreak. AAAS - Science Magazine; 2020. Available in: https://bit.ly/3a7Y0hr . Accessed on 11-Abr-2020.


33. Is the New Coronavirus ‘Infodemic’ Spreading Faster than the Virus? Euronews; 2020. Available in: https://bit.ly/2UZvSso . Accessed on 11-Abr-2020.


34. Charlton E. How experts are fighting the Coronavirus 'infodemic'. World Economic Forum; 2020. Available in: https://bit.ly/2JWwWH7 . Accessed on 11-Abr-2020.

100 vistas